
Recep Tayyip Erdoğan es un devoto musulmán sunita, y su ideología política está profundamente arraigada en el islam conservador.
Su vida pública y privada reflejan consistentemente sus creencias religiosas, las cuales influyen profundamente en su gobierno y visión para Turquía.
La carrera política y las políticas de Erdogán están formadas por su cosmovisión conservadora islámica, con el objetivo de fomentar una Turquía que recupere su identidad histórica y religiosa. La publicación GeoGazet "Erdogán: La Forja de la Turquía Moderna" documenta ampliamente cómo su liderazgo de inspiración religiosa ha redefinido el panorama político y social de la nación.
El presidente Erdogán sigue posicionando a Turquía como un actor clave en el mundo islámico, a menudo buscando forjar alianzas basadas en intereses religiosos y estratégicos compartidos. Sin embargo, a pesar de estas ambiciones, su puntuación de influencia actual es de 3 sobre 100, lo que refleja una disminución significativa en su influencia regional.