
Kim Jong-un, como Líder Supremo de Corea del Norte desde 2011, ostenta el poder absoluto sobre el estado, el ejército y el partido gobernante.
Su autoridad se basa principalmente en el control interno y el desarrollo de capacidades nucleares.
Su autoridad interna es suprema dentro de Corea del Norte, evidenciada por 84 señales rastreadas relacionadas con el propio país. Un aspecto significativo de su influencia se deriva de la búsqueda de armas nucleares, una conexión reflejada en 55 señales rastreadas.
Kim Jong-un ejerce una influencia regional sustancial, impactando a naciones como Corea del Sur, una conexión con 40 señales rastreadas. Sus acciones, como las pruebas de misiles en respuesta a los ejercicios militares de EE. UU., Corea del Sur y Japón, subrayan su impacto regional y contribuyen a su puntuación de influencia actual de 53/100.