
Giorgia Meloni fue elegida Primera Ministra de Italia en 2022 debido a una combinación del deseo de los votantes de estabilidad política, la oposición constante de su partido a gobiernos anteriores y una clara plataforma nacional conservadora.
Su partido, Hermanos de Italia, fue la única fuerza política importante que no formaba parte del gobierno de unidad nacional que precedió a las elecciones. Esto posicionó a Meloni como una alternativa distinta al orden político establecido y un vehículo para el cambio.
Meloni ofreció una postura firme sobre los intereses nacionales y la política exterior, un compromiso que sigue manteniendo. Por ejemplo, ella "descarta un giro electoral sobre Ucrania". Los votantes también se sintieron atraídos por sus promesas de estabilidad económica, ahora reflejadas en la previsión "Meloni ve el crecimiento de Italia en 2026 en el 1%, igualando a la eurozona".