
El presidente Donald Trump está enfocado en aplicar una fuerte presión económica y mantener la disuasión militar contra Irán.
Su administración busca reducir directamente las acciones regionales y las ambiciones nucleares de Irán.
La administración busca activamente nuevas herramientas de presión económica contra Irán. Esto incluye desarrollar «la próxima arma comercial de Trump» para hacer cumplir los objetivos políticos. Los precios del petróleo, que se dispararon debido a la guerra con Irán, están explícitamente vinculados a futuras decisiones políticas, con el presidente Trump afirmando que probablemente se mantendrán altos hasta después de las elecciones de mitad de período.
Irán es un enfoque crítico para el Presidente, registrando 10 señales rastreadas, lo que indica una atención sostenida de alto nivel. La administración mantiene una fuerte postura disuasoria en Oriente Medio. El Presidente Trump ejerce plena influencia (puntuación de 100/100) sobre estas directrices estratégicas.