
Ningún dato actual confirma la presencia física de Xi Jinping en Corea del Norte.
Sin embargo, cualquier visita de tan alto nivel reforzaría fundamentalmente la asociación estratégica de Pekín con Pionyang, priorizando la estabilidad regional y contrarrestando las influencias externas.
China considera a la República Popular Democrática de Corea (RPDC) como un amortiguador crucial y un socio en el mantenimiento del orden regional. Esta relación se destaca constantemente, como se vio cuando "Xi Jinping saluda el día nacional de la RPDC". Mantener la estabilidad en la península coreana sigue siendo un objetivo clave de la política exterior china.
Como principal socio económico y salvavidas diplomático de Corea del Norte, China utiliza estas interacciones para proyectar su influencia y gestionar la seguridad fronteriza compartida. El fortalecimiento de los lazos se alinea con la estrategia geopolítica más amplia de China, donde su puntuación de influencia es 100/100.