
Xi Jinping sigue siendo presidente de China principalmente debido a la enmienda constitucional de 2018 que abolió los límites de mandato presidencial, permitiéndole servir indefinidamente.
Esta medida consolidó su posición como líder indiscutible de la nación.
La eliminación de los límites de mandato eliminó la anterior restricción de dos mandatos, allanando el camino para el liderazgo continuado de Xi más allá de 2023. Su puntuación de influencia es actualmente de 100/100, reflejando su control total sobre el Partido Comunista Chino y el aparato estatal. Esta autoridad sin precedentes asegura su longevidad política.
Xi Jinping sigue impulsando la política exterior y el compromiso global de China. Recientemente, se dirigió a Nueva Delhi para la cumbre de los BRICS, seis años después de un letal enfrentamiento militar entre China e India, lo que demuestra su papel central en importantes bloques internacionales. Además, los preparativos finales para su visita a la Casa Blanca están en marcha, destacando su participación personal en relaciones bilaterales críticas.