
El presidente Xi Jinping pronunció su habitual discurso de Año Nuevo el 31 de diciembre de 2025, revisando el progreso de China y estableciendo prioridades para 2026.
El discurso destacó el desarrollo nacional y el compromiso global, consistente con su liderazgo desde 2013.
El discurso subrayó la estabilidad interna de China y la continua revitalización nacional. Esto concuerda con temas perdurables, como se observa en el seguimiento de GeoGazet de "El legado de Mao aún moldea la China de Xi Jinping 50 años después de su muerte." La puntuación de influencia del presidente Xi se sitúa en 100/100, lo que refleja su fuerte control a nivel nacional.
A nivel global, Xi Jinping enfatizó el papel de China en el multilateralismo y las asociaciones estratégicas. La reciente actividad diplomática de alto nivel incluye un banquete de bienvenida para el presidente estadounidense Donald J. Trump, un evento clave entre las 7 señales rastreadas con los Estados Unidos. Las principales conexiones de China por volumen de señales son con la propia China, los Estados Unidos e India.