
La guerra comercial entre Estados Unidos y China continuará hasta 2026, caracterizada por restricciones selectivas y tensión persistente en lugar de una escalada generalizada.
No se anticipa una resolución completa.
El conflicto sigue siendo un factor significativo en el comercio mundial. Los aranceles y otras barreras comerciales continúan siendo un área principal de preocupación, como lo indican 64 señales rastreadas. La puntuación global de influencia de 38/100 sugiere una tensión persistente.
Las disputas comerciales se están ampliando más allá del eje EE. UU.-China. EE. UU. impuso recientemente una prohibición de importación sobre alcohol canadiense y otros bienes, mostrando una disposición a usar tales medidas contra otros socios. Esta tendencia hacia prohibiciones de importación específicas se refleja en 100 eventos totales rastreados en el gráfico GeoGazet.