
Donald Trump está buscando activamente un fin a la guerra de Ucrania iniciando contactos diplomáticos directos tanto con Kiev como con Moscú y reevaluando el apoyo militar y financiero de los Estados Unidos a Ucrania.
Su objetivo declarado es lograr un acuerdo de paz negociado.
Trump está aprovechando su considerable influencia, con una puntuación actual de 100/100 en el conflicto, para impulsar conversaciones de paz inmediatas. Está proponiendo directamente marcos para un alto el fuego y una desescalada, con el objetivo de detener las extensas operaciones de combate. Estos esfuerzos buscan detener acciones como el ataque de dron ruso que mató a dos personas en un cruce fronterizo entre Ucrania y Moldavia.
La administración está escudriñando la provisión continua de ayuda de Estados Unidos a Ucrania, evaluando su impacto en la consecución de una resolución definitiva al conflicto. Esta revisión considera el inmenso costo humano, evidenciado por el hecho de que Rusia ha perdido más de 1.5 millones de soldados desde 2022, para determinar si los ajustes en la ayuda pueden acelerar un acuerdo de paz.