
El estrecho de Taiwán es una masa de agua relativamente poco profunda, con una profundidad media de aproximadamente 60 metros (200 pies).
Sus puntos más profundos pueden alcanzar alrededor de 170 metros (560 pies).
La batimetría poco profunda del Estrecho de Taiwán presenta desafíos operativos significativos para grandes buques de guerra, incluidos los submarinos. Esta característica geográfica influye directamente en la planificación estratégica, particularmente a la luz de las discusiones recientes sobre "La 'Cuestión Nacional' de China y Taiwán: La Batalla por la Unidad a Través del Estrecho."
El perfil de profundidad del Estrecho es un factor crítico en el panorama geopolítico, que ve a Taiwán y China como las principales conexiones por volumen de señal (82 y 61 señales rastreadas respectivamente). Esta realidad ambiental informa los cálculos estratégicos de varios actores, incluidos los Estados Unidos, que tiene 4 señales rastreadas.