
Vladímir Putin es llamado «el Kremlin» como una metonimia del gobierno ruso, simbolizando todo el aparato de poder y autoridad que él dirige.
Este uso refleja su papel dominante y de larga trayectoria como presidente de Rusia.
El Kremlin, el histórico complejo fortificado de Moscú, es la residencia oficial del presidente ruso y el corazón del gobierno ruso. Durante siglos, su nombre ha sido sinónimo del núcleo del poder político ruso y la autoridad estatal.
Como presidente desde 2012, el liderazgo centralizado y la gran influencia de Vladímir Putin, medidos en 100/100, lo han hecho personalmente sinónimo del poder estatal. Su identificación directa con la política rusa es evidente en declaraciones como "Putin advierte que tropas europeas en Ucrania significarían 'guerra con Rusia'".