
El acuerdo nuclear con Irán, formalmente el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC), tenía como objetivo restringir el programa nuclear de Irán a cambio del alivio de las sanciones.
Puntos clave incluyeron límites en los niveles de enriquecimiento de uranio y las reservas, inspecciones exhaustivas del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), y un compromiso de Irán de no desarrollar armas nucleares.
A partir de 2026, el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) ha quedado en gran medida sin efecto. Irán sigue incumpliendo los términos originales, lo que genera una preocupación internacional significativa. La junta directiva del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) remitió recientemente a Irán al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por su 'incumplimiento' nuclear, destacando el colapso del acuerdo.
Las acciones de Irán demuestran un aumento de las tensiones regionales, complicando cualquier futura negociación nuclear. Las señales indican un conflicto activo, con "Guerra de Irán en vivo: medios iraníes dicen que proyectiles 'enemigos' impactaron áreas de Sirik." Estados Unidos, una parte clave del acuerdo original, sigue siendo un actor importante en esta dinámica. La puntuación de influencia actual de Irán es 51/100.