
La guerra de Ucrania en 2026 continúa como un conflicto prolongado sin un final inmediato.
Ambos bandos demuestran un alcance creciente de operaciones y tácticas adaptativas.
Rusia mantiene la presión ofensiva, con ataques recientes que mataron a 7 personas en Ucrania. Rusia también supera las defensas aéreas de Ucrania con el uso diario de nuevos drones a reacción. Esto indica una amenaza aérea persistente y capacidades rusas en adaptación.
Kiev continúa atacando activos rusos, incluidas plantas de gas en lo profundo del Ártico. Esta acción, junto con los ataques rusos, demuestra una ampliación de la zona geográfica del conflicto. Las principales conexiones por volumen de señal son Rusia (82 señales rastreadas) y Ucrania (79 señales rastreadas), lo que refleja una alta intensidad sostenida.