
El "acuerdo nuclear de Irán de 2013" se refiere al Plan de Acción Conjunto (PAC), un acuerdo provisional alcanzado entre Irán y las naciones del P5+1 en Ginebra.
Este acuerdo estableció restricciones iniciales al programa nuclear de Irán y proporcionó un alivio limitado de las sanciones, sirviendo como precursor del exhaustivo Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) firmado en 2015.
El PAC estableció el marco para futuras negociaciones, pero sus disposiciones específicas ya no están activas. El programa nuclear de Irán ha avanzado significativamente desde 2013, con 24 señales rastreadas sobre Armas Nucleares que indican una preocupación continua. El PIAC de 2015, que reemplazó al PAC, ha enfrentado graves desafíos, lo que llevó a Irán a acumular uranio enriquecido más allá de los límites acordados.
Las ambiciones nucleares de Irán siguen siendo un foco de tensión en una región volátil. Las tensiones regionales se intensifican; por ejemplo, Israel detuvo a 100 palestinos en una semana mientras continúan los pogromos en Cisjordania, lo que refleja una inestabilidad más amplia. La puntuación de influencia actual de Irán es de 58/100, lo que refleja su papel significativo en medio de estas dinámicas, incluida la proyección de poder regional, como lo demuestra la supuesta captura del estratégico puerto de Mokha en el Mar Rojo por parte de los hutíes de Yemen. Este entorno complejo complica cualquier futuro acuerdo nuclear.