
El acuerdo nuclear con Irán, formalmente el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC), es ampliamente considerado ineficaz para 2026, al no lograr prevenir los continuos avances nucleares de Irán y la desestabilización regional.
El análisis se basa en 100 eventos rastreados en total, que muestran un volumen de señales persistentemente alto para Irán (74 señales rastreadas) y Armas Nucleares (21 señales rastreadas), lo que refleja preocupaciones continuas de proliferación. Eventos recientes, como el ataque de Irán contra la base de Al Azraq en Jordania y la supuesta captura de un submarino no tripulado estadounidense, destacan desafíos directos a la seguridad regional y a los Estados Unidos (12 señales rastreadas).
El objetivo original del PIAC era limitar el programa nuclear de Irán a cambio del alivio de las sanciones. Para 2026, Irán, según se informa, ha intensificado los niveles de enriquecimiento de uranio, disminuyendo los beneficios de no proliferación del acuerdo. Esta situación contribuye a un panorama geopolítico complejo y volátil, lejos de la estabilidad que buscaba el acuerdo.